Bikinis II

Y vamos con la segunda entrada de Bikinis, la prenda por excelencia del verano. En este caso, al igual que en el post anterior, trajes de baño bonitos y con un buen precio.

De estampado tie-dye de Zara. ¡Me encanta este bikini!

De rayas y estampado Pirata de Lenita.

De estilo hippy de Topshop.

Estilo pin-up de La Redoute.

Este bikini es muy favorecedor porque recoge muy bien el pecho. Es de Etam.

La braguita.

Éste es perfecto para las que tienen poco pecho porque tiene efecto push-up. Es de Etam también.

La braguita.

Bueno, pues este verano ya podemos estar divinas en la playa o en la piscina… 🙂

Los monos son para el verano

Si hay una prenda que me ha acabado por conquistar este verano es el mono. Recuerdo que hace unos cientos de años yo tenía uno largo de tirantes y de color negro y que, no sé por qué, debí regalar o tirar pese a que no he cambiado de talla. Error: ¡las modas siempre vuelven!, así que esta temporada he tenido que ir de compras, menudo suplicio 😉 , y comprarme uno nuevo para sustiturlo por aquel de cuyo destino no me puedo acordar…

Os propongo varios de estos monos que, en mi opinión, además de cómodos, suelen favorecernos a la mayoría.

Enamorada estoy de éste de Miss Sixty. Tiene un rojo precioso y es perfecto para cualquier evento o boda.

Por detrás.

Para las más atrevidas, éste, de Asos Petite, es una perfecta opción para las noches de verano.

Por detrás.

Muy elegante y favorecedor me parece éste de color rosa de Asos.

Por detrás.

Negro y sencillo de Zara.

Me encantan estas espaldas de nadadora.

Otra versión muy parecida de Stradivarius.

Por detrás.

En azul meléctrico (me encanta este color) de Warehouse.

En nude, muy elegante y femenino, de Asos.

Por detrás.

Corto y de print floral de Miss Selfridge.

Del color de la temporada de Topshop.

Largo e informal de Blanco.

Y de estampado étnico, de Bershka.

Yo me los compraba todos!!!

Bikinis

Y llegó el temido momento (para muchas) de lucir palmito en bikini.

Podemos tratar de hacer de ese momento algo llevadero, e incluso agradable, si conseguimos un traje de baño que nos favorezca.

Lo primero que yo tendría en cuenta es el color de piel de cada una; no sienta igual un color a una piel blanca que a una morena, aunque, en general, las morenas tienen más suerte con esto de los bikinis. Yo, que soy blanquísima, huyo de los tonos beige y dejo el blanco, que me encanta, para cuando estoy morena.

Después, la braguita del bikini. En mi opinión, salvo que tengamos un tipazo de modelo, las braguitas grandes no sientan bien. Los culottes, braguitas altas y anchas, se las dejo a las mujeres que miden 1,80 y pesan 55 Kg. Lo mismo me pasa con los tangas y braguitas brasileñas. El resto lucimos mejor con una braguita de tamaño mediano, tirando a pequeño, y si es con tiras que puedas atar a tu medida y que no te aprieten (y muestren un michelín lateral), mejor.

En cuanto al sujetador, el más utilizado es el de cortinilla, que podemos también conseguir con relleno. Las que tienen más pecho quizás prefieran el escote halter, con más sujección. También tenemos el clásico de aros (en mi opinión, favorecen más los acolchados) y, para las que no quieran marcas, el escote bandeau, que también tenemos de diferentes modelos: con aros, sin aros, con relleno y sin relleno.

Con aro acolchado y braguitas con lazo y estampado en zig-zag, muy de moda este verano, de El Corte Inglés.

De escote halter, ideal para las que tienen bastante pecho, con braguita de tiras y estampado de topos, de Bora Bora.

Push-up de color fucisa de Oysho. Perfecto para las mujeres de poco pecho.

De triángulos y estampado zig-zag de Blanco.

Bandeau de estampado paisley coral, de Blanco.

Bndeau push-up desmontable de Blanco.

Blanco con cadenas doradas de Massimo Dutti. Para las que estén más morenas.

De calaveras de Calzedonia. ¡Me encanta!

Éste de Calzedonia es perfecto para las mujeres con más curvas; es bonito (ya está bien de prendas de abuela) y la braguita favorece porque, aunque es anchita, la goma no aprieta.

De florecitas fluor de Banana Moon. También me ancanta (aunque soy consciente que es lo opuesto al anterior…).